A hombros el Zapata en Mérida.

Por Juan ALVAREZ, corresponsal

https://i0.wp.com/www.record.com.mx/images/sections/5838630.jpgMérida, Yucatán, 28 de febrero de 2010.- Con una actuación salpicada de frescura, pero también serios rasgos de madurez artística, el tlaxcalteca Uriel Moreno “El Zapata” se alzó con el triunfo en la cuarta corrida de la temporada en la plaza Monumental de Mérida, donde salió por volandas, tras el corte de dos orejas.

Torero de mil batallas, acicateado por los triunfos obtenidos de un tiempo a la fecha, terminó por convencer a propios y extraños merced a la variedad en las suertes y la alegría de jugarse la piel, por lo que todo indica que ha llegado el momento de cobrar facturas pendientes.

Por lo pronto, este día ya lo hizo en Mérida, a donde regresó tras 10 años, con el reconocimiento pleno de los aficionados.

Y cuando las cosas vienen por derecho, ni aunque te agaches para esquivarlas, una errónea decisión del juez Ulises Zapata de regresar a su primero -aún después de picado- al arrastrar los cuartos traseros, dio paso a un toro sustituto de Cabrera, mismo que se convirtió en el de las dos orejas.

Pero a El Zapata no le regalaron nada. Con variedad y asentamiento desde que se abrió de capa, el torero dio paso a una faena plena de frescura y nuevos aires de principio a fin, que hasta le valió los gritos de torero que, de pie le tributaron los aficionados.

Torero con sello, ese que se requiere para trascender o dejar algo para el recuerdo, Uriel Moreno dio paso a su estilo que rescata las raíces del toreo mexicano.

Tras cadenciosas verónicas y poner en pie a los presentes tras el Par de la Monumental, que le valió una vuelta al ruedo aún antes de culminar el segundo tercio, terminó por insistir en salir de las faenas acartonadas para dar paso a El Imposible, los afarolados, pero siempre con la base del toreo asentado.

Con el temple y la muleta baja como argumentos, el torero  dio paso a una faena en la que lució con regusto, aprovechando a cabalidad a su enemigo, por lo que ni se la pensaron desde el biombo para otorgarle las dos trofeos.

Y como el que es buen torero lo mismo con el bueno que con el malo, el tlaxcalteca terminó por convencer con el de la ganadería titular, que resultó complicado. Siempre por la vía de la honestidad, hubo de apechugar con un toro que se revolvía en los tobillos, por lo que la faena se tradujo en un duro crucigrama.

Aguantándole, tapándole la cara hasta extender la sarga en dos buenas tandas y toreando de pitón a pitón cuando el morito desarrolló aún más peligro, terminó por redondear una buena tarde, que confirma que ha alzado la mano para figurar en nuestra torería.

Por lo que toca a Israel Téllez habrá que resaltar su disponibilidad. Lo intentó con los dos toros más malos del encierro, por lo que hubo de conformarse con algunos detalles con su primero.

Con poca calidad en sus embestidas, su primero poco colaboró como para pensar en un éxito, lo que se corroboró en las prostrimerías. Téllez le buscó las vueltas con voluntad, aunque al final no terminó de centrarse.

A su segundo, un manso que parecía reparado de la vista, hubo de corretearlo por el ruedo, para una faena tesonera, de detalles en la puerta de chiqueros. Pero hoy no había para más. Vaya, hasta el juez Ulises Zapata en un nuevo yerro, le negó la oportunidad de un obsequio.

El rejoneador Rodrigo Santos tampoco las tuvo todas consigo. Con poca puntería al momento de clavar rejoncillos, se puso a flote con  dos espectaculares quiebros y un par de banderillas a dos manos, que le valieron para sacudirse el fuerte susto que le propinó su segundo.

Momentos dramáticos se vivieron en el ruedo luego de que su caballo perdiera las manos rodando por la arena a toro arrancado, por lo que tuvo olor a milagro que al final el astado hiciera por brincar por la grupa de la cabalgadura, a unos centímetros del caballista que aún permanecía montado. Vaya susto.

FICHA TÉCNICA:

Cuarta corrida de la temporada en la plaza Monumental de Mérida. Entrada tres cuartos, toros de Boquilla del Carmen, complicados y un sobrero de Cabrera, de buen juego. Rodrigo Santos (Turqueza y oro), silencio y pitos; Uriel Moreno “El Zapata” (azabache y plata), dos orejas y palmas; Israel Téllez (verde manzana y oro), palmas y silencio.

~ por ciudadtaurina en febrero 28, 2010.

Una respuesta to “A hombros el Zapata en Mérida.”

  1. Tremendo susto a RODRIGO Santos quien estuvo cerca de algo más peligroso

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